(Copio aquí la primera Pentagrafía, que escribí en el difunto blog Las tardes de la iguana, para que podamos empezar el juego. Porque todos jugamos las palabras, sepamos o no escribir, son colores en un lienzo, son magia pura)
![]() |
| (Gertrudis) |
De hecho, hay un planeta, más acá, en el que uno puede dibujar o escribir todo lo mal o bien que le de la gana. Por ejemplo, si uno no sabe dibujar nada de nada, pues entonces garabatea, pero con gracia, con todo el cuerpo, garabatea y baila como si Pollock, Martha Graham, Marcel Marceau y Pina Bausch jugaran al corro de la patata. Y si uno no sabe escribir, pues coge palabras que le suenen bien, como mazapán, ciernes, almohada, tuétano y pirata, y se inventa una historia -que le guste al menos a un habitante del planeta-. Se dice que una vez, un visitante llegó a este planeta y escribió el relato más absurdo que se pueda imaginar, pero como le gustó a una señora viejita que hacía puzzles en la puerta de su casa violeta, se aceptó. De hecho, aquellas fueron precisamente las palabras que eligió (mazapán, ciernes, almohada, tuétano y pirata) y era más o menos así:
